

UMA Experience se consolidó como uno de los hoteles más importantes y atractivos para el turismo en Bolivia en los ultimos años. Conocé la historia detrás de este proyecto.
El hotel boutique, liderado por Oliver Bazbazat, CEO de UMA Experience, se consolidó en Coroico con un modelo sostenible, arquitectura integrada a la naturaleza y una estrategia independiente que contribuyó a reactivar la ruta turística de esta región. Surgió en plena pandemia como una apuesta por el turismo en Bolivia. En un contexto global marcado por el cierre de fronteras y la paralización del turismo internacional, el nacimiento de nuevos proyectos hoteleros parecía improbable. Sin embargo, en los Yungas de Bolivia comenzó a desarrollarse una propuesta distinta. UMA Experience fue concebido como un emprendimiento de hotel boutique enfocado en experiencias culturales, naturaleza y turismo sostenible.


Una visión estratégica en tiempos de incertidumbre
Su idea fue visualizada más de una década antes de su ejecución. Aunque existió la posibilidad de desarrollarlo en otro país, finalmente se optó por Bolivia como escenario estratégico. La construcción comenzó cuando el COVID-19 alcanzaba su punto más crítico. En ese contexto, la iniciativa fue considerada arriesgada por parte del entorno empresarial y turístico. Las dudas se centraban en la duración de la crisis sanitaria y en la incertidumbre hotelera en la zona. Bazbazat sostiene que su lectura del escenario fue distinta: con el turismo internacional detenido, los viajes de cercanía y el contacto con la naturaleza se convertían en una alternativa para residentes que buscaban espacios abiertos y desconexión.
EL hotel se diseñó bajo criterios de integración paisajística. Desde el inicio, se priorizó la preservación del entorno natural. Al adquirir el terreno, varios árboles habían sido intervenidos para su tala. Según el equipo del proyecto, se trabajó junto a un ingeniero agrónomo para recuperar la mayoría de ellos. El nombre “UMA”, que significa “agua” en aimara, hace referencia a la presencia de agua subterránea y al valor vital del ecosistema. Este enfoque responde a una tendencia creciente dentro del turismo sostenible en Bolivia, donde la biodiversidad y el paisaje forman parte esencial de la experiencia.


Un modelo independiente en la ruta turística
En sus primeras etapas, el proyecto enfrentó escepticismo por no integrarse inicialmente a grandes operadoras turísticas. Parte del sector consideraba difícil que su proyecto se posicione sin su respaldo o ayuda. Con el tiempo, la dinámica cambió. La propuesta comenzó a captar atención dentro del segmento de hoteles en Bolivia, generando un flujo de visitantes nacionales e internacionales. A pesar de haber recibido propuestas de expansión significativa, la dirección decidió conservar el formato reducido. El modelo prioriza exclusividad, tranquilidad y atención personalizada, elementos asociados al concepto de hotel boutique. El proyecto también representa un giro profesional para su fundador. Con formación académica en derecho y trayectoria docente, Bazbazat encontró en el turismo un espacio vinculado al intercambio cultural, la hospitalidad y la conexión con viajeros de distintos países.
Documentación del proyecto:
La visibilidad de este Hotel, asi como tambien esta nota estuvo a cargo de Gabo Dunn, uno de los creadores de contenido más grandes de Bolivia. Con una comunidad digital consolidada y un enfoque narrativo centrado en la experiencia directa, Gabo ha recorrido distintos destinos del mundo como del país mostrando su diversidad cultural, natural y gastronómica a través de formatos audiovisuales dinámicos y cercanos.
Su trabajo no se limita a registrar lugares: construye relatos que conectan con audiencias jóvenes y adultas interesadas en descubrir Bolivia desde una mirada contemporánea. A través de reels, videos documentales cortos y coberturas en tiempo real, ha logrado posicionarse como una referencia dentro del ecosistema digital boliviano vinculado al turismo.


El uso de plataformas digitales y contenidos visuales de este formato permitió posicionar a UMA Experience dentro de audiencias interesadas en viajes, cultura y estilo de vida en Bolivia, reforzando la tendencia de que el turismo contemporáneo se comunica a través de experiencias compartidas.
El caso de UMA Experience se inscribe en una transformación más amplia del turismo en Bolivia, donde destinos como los Yungas, el Salar de Uyuni y la Amazonía Boliviana combinan naturaleza, identidad cultural y propuestas de alojamiento con estándares internacionales. Para quienes buscan experiencias culturales únicas en Bolivia, el desarrollo de hoteles boutique integrados al entorno natural amplía la oferta más allá del hospedaje tradicional.

¿Quién es Oliver Bazbazat, el empresario detrás de UMA Experience?
En un país donde muchas veces los proyectos grandes parecen imposibles, encontrar personas que deciden apostar por Bolivia tiene un valor especial. Oliver Bazbazat es uno de esos casos. Más allá de un hotel o un emprendimiento turístico, su trabajo representa una visión: creer en el potencial de Bolivia, en su naturaleza, en su cultura y en las experiencias que este país puede ofrecer al mundo. Proyectos como UMA Experience demuestran que es posible crear propuestas de nivel internacional sin perder la esencia del territorio.
Pero quizás lo más valioso no está solo en la arquitectura, el concepto o la estrategia, sino en la forma en que Oliver decidió hacerlo: respetando el entorno, apostando por la naturaleza y construyendo algo que dialogue con el lugar donde nace, detrás de cada proyecto que marca un camino, siempre hay personas que se animan a imaginarlo primero pese a tenerlo todo en contra. Hoy esa visión ayuda a que más personas descubran los Yungas y el potencial turístico de Bolivia desde una nueva mirada.




